Aprende estrategias científicas para dejar atrás la procrastinación

Aprende estrategias científicas para dejar atrás la procrastinación

Todos hemos pasado por ese momento en el que nos sentamos frente a la computadora con la firme intención de trabajar en esa tarea importante, y a los 20 minutos después nos encontramos inmersos en otra tarea. Pero, ¿por qué hacemos esto? ¿Qué hay detrás de esa fuerza que nos empuja a posponer lo inevitable?

 

La Batalla Interna: Razonamiento vs. Impulsos

Para entender por qué procrastinamos, primero debemos echar un vistazo a la estructura de nuestro cerebro. Tim Urban, en su famoso blog “Wait But Why“, describe esta lucha interna como una batalla entre el “Tomador de Decisiones Racionales” y la “Ilusión de la Gratificación Instantánea”.  Aunque esta analogía es simple, la ciencia respalda la existencia de esta dualidad. Por su parte, el psicólogo Daniel Kahneman, ganador del Premio Nobel, describe dos sistemas de pensamiento en su libro “Thinking, Fast and Slow”, el sistema uno es rápido, automático y emocional; mientras que el sistema dos es lento, deliberado y lógico. La procrastinación surge cuando el sistema uno, buscando gratificación instantánea, toma el control sobre el sistema dos, que está orientado a metas a largo plazo.

Los estudios sobre la “gratificación diferida” que llevaron a cabo  Walter Mischel y sus colaboradores durante los años 60 y 70 en niños, arrojaron que la capacidad para postergar la gratificación en la infancia se relaciona con el éxito posterior en diversos ámbitos de la vida. El niño que come un malvavisco al instante en lugar de esperar unos minutos y obtener dos como recompensa, muestra dificultades para controlar su impulsividad. Una falta de autocontrol que se traduce no solo en problemas académicos sino también emocionales y sociales en el futuro: baja tolerancia a la frustración, poca capacidad para planificar y organizar tareas o escaso compromiso con los objetivos a largo plazo, son algunas consecuencias derivadas del bajo control de las conductas impulsivas. Esta idea está fuertemente vinculada con los conceptos actuales de inteligencia emocional y autoeficacia propuestos por Daniel Goleman y Albert Bandura respectivamente: ambos autores coinciden en afirmar que una parte importante del éxito personal depende de nuestra habilidad para regular emociones y comportamientos ante situaciones desafiantes a lo largo de nuestras vidas.

 

Ahora bien ¿Cómo se desarrolla esa capacidad? Por un lado parece innato puesto que ya desde edades muy tempranas podemos observar cómo algunos niños son capaces de esperar más tiempo que otros antes de obtener un premio prometido (por ejemplo, jugando al escondite o esperar su turno para disfrutar una atracción). Por otro lado también sabemos que existen factores ambientales capaces de potenciar o dificultar su aparición (por ejemplo: enseñar estrategias básicas para resistir tentaciones).

El concepto del “Mono de la Gratificación Instantánea” mencionado por Tim Urban es, en verdad, un espejo de cómo nuestro cerebro está conectado para buscar recompensas en el momento. Este fenómeno tiene sus raíces en la teoría de la Gratificación Diferida que fue popularizada por el conocido “Experimento del Malvavisco” llevado a cabo por Walter Mischel en los años 60. Los niños que podían esperar y obtener una recompensa mayor (dos malvaviscos en lugar de uno) mostraron tener más éxito en la vida años más tarde.

 

 

La dopamina y el circuito de recompensa

La dopamina es un neurotransmisor asociado con el placer, y juega un papel importante en la procrastinación, ya que las actividades que nos brindan recompensas inmediatas como consultar las redes sociales, nos hacen sentir mejor de forma instantánea, pero contrastan con las tareas que tienen beneficios a largo plazo y no provocan una liberación inmediata de dopamina. Y aunque esto no es un fenómeno nuevo, se ha visto incrementado en la procrastinación por la proliferación de dispositivos digitales.

Según Steel (2007), hasta el 20% de los adultos son procrastinadores crónicos. Las plataformas digitales están diseñadas para captar nuestra atención y aprovechar nuestros instintos naturales de novedad y recompensa. Es útil comprender por qué procrastinamos, pero también necesitamos estrategias prácticas para superar el hábito.

A continuación mostraremos algunas técnicas respaldadas por investigaciones para disminuir y eliminar nuestros tiempos muertos:  

1. Divide las tareas en pasos más pequeños: la parálisis ante tareas abrumadoras se puede aliviar dividiéndolas en partes manejables. Por ejemplo, la técnica Pomodoro sugiere trabajar en intervalos de 25 minutos con breves descansos entre ellos para ayudar a mantener la concentración y la motivación (Cirillo, 2006).

2. Establece metas claras y alcanzables: la teoría del establecimiento de metas de Locke y Latham (2002) enfatiza la importancia de establecer metas específicas y desafiantes, los objetivos claros no sólo proporcionan dirección, sino que también mejoran la motivación y el rendimiento.

3. Se puede utilizar un sistema de recompensas y castigos para fomentar el comportamiento deseado. Ariely y Wertenbroch (2002) descubrieron que las recompensas inmediatas pueden inhibir eficazmente la procrastinación, especialmente cuando se combinan con la autorregulación.

La procrastinación es un fenómeno complejo influenciado por una combinación de factores biológicos, psicológicos y sociales, si bien puede resultar tentador culpar a la era digital de nuestra tendencia a procrastinar, la realidad es que esta batalla interna entre la gratificación instantánea y la gratificación a largo plazo existe desde hace siglos. Al comprender las causas de la procrastinación y aplicar estrategias basadas en investigaciones, podemos comenzar a ganar esta batalla diaria y avanzar hacia nuestras metas de manera más eficiente, clara y con menos estrés.

Tres estrategias para la gestión efectiva del tiempo.

Tres estrategias para la gestión efectiva del tiempo.

¿Alguna vez has pensado en la razón por la cuál algunas personas parecen contar con más tiempo en su día a día que otras?, aunque todos contamos con 24 horas al día, la razón de esto se debe a contar con un excelente manejo del tiempo, ¿crees que puede ser retador debido a hábitos estructurados?, el cerebro cuenta con la capacidad de neuro plasticidad (capacidad del sistema nervioso de modificarse, mediante el cual las neuronas consiguen aumentar sus conexiones con las otras neuronas de forma estable a consecuencia de la experiencia, aprendizaje, estimulación sensorial y cognitiva) para crear nuevos hábitos positivos, logrando así una eficiente implementación del tiempo. A continuación te compartiremos 5 estrategias que te ayudarán reducir tiempo “muertos” y lograr objetivos personales y organizacionales:

 

 1.Procrastinar bien, y ser proactivos:

Puede sonar curioso, sin embargo, existe la procrastinación estructurada, la cuál indica que no solamente la palabra “procrastinación” debe ser visto como algo negativo. Este pensamiento, de acuerdo con el profesor y filósofo de la universidad de Standford, John Perry, es una estrategia que convierte a los procrastinadores en seres humanos efectivos 

La procrastinación estructurada significa organizar la estructura de las tareas que tenemos que hacer de tal manera que exploten este hecho. – John Perry

John Perry menciona que la procrastinación puede verse desde una perspectiva de desarrollo de habilidades, en la medida en que como procrastinadores conscientes y estructurados durante el acto de evadir una responsabilidad principal, desarrollaremos un sinnúmero de actividades igualmente provechosas que progresivamente aportarán a la sociedad. En la sociedad actual, muchos jóvenes y niños cuentan con déficit de atención debido a una cultura altamente estimulante, sin embargo, el aburrimiento también trae consigo funciones útiles como ser un catalizador de creatividad, brindando una herramienta poderosa y motivadora para nuestras vidas.  “Pasar una semana sin apenas cobertura telefónica y ninguna tecnología fue el mayor lujo que podía esperar” – Mariella Frostrup. 

2. Crea una lista de tareas y notas:

Crear una lista organizada nos brinda estructura mental y paz al final de día al saber puntualmente las tareas que hemos cumplido. Existen aplicaciones que nos permiten crearlas, entre ellas se encuentran: tareas de Outlook, To-Do de Microsoft, Me+ (planificador diario), Google tasks, entre otras. El método POSEC de gestión del tiempo se basa en la teoría de Abraham Maslow sobre la jerarquía de las necesidades.

Dwight Eisenhower desarrolló un método de gestión del tiempo conocido como la “Caja o Matriz de Eisenhower“. Y en contraste con otros enfoques, esta metodología, prioriza actividades según su importancia. Eisenhower aplicó este método para mantener su productividad a lo largo de semanas, meses e incluso años, mientras lideraba programas clave como el desarrollo del Sistema Interestatal de Autopistas y la exploración espacial a través de la NASA. Sus habilidades para gestionar el tiempo, y mantenerse enfocado en objetivos claros es un ejemplo inspirador para aquellos que buscan optimizar su productividad y lograr resultados significativos. 

 

El método de la “Matriz de Eisenhower”, nos enseña a clasificar las tareas en cuatro cuadrantes:

  1. Urgente e importante: son tareas que requieren acción inmediata. sin embargo, trabajar constantemente bajo presión puede generar estrés. Por lo tanto, se recomienda no saturar este cuadrante con demasiadas tareas.
  2. Importante, pero no urgente: son tareas significativas, pero que no necesita atención inmediata. Aplica la regla de Pareto: el 80% de nuestros resultados proviene del 20% de nuestras actividades.
  3. Urgente, pero no importante: son tareas que pueden delegarse a otras personas, o también, puede que ya  hayan sido delegadas a nosotros. Es importante reducir el tiempo dedicado a ellas para no descuidar nuestras metas principales. Aprender a decir ‘no’ es fundamental.
  4. Ni urgente ni importante: son tareas que se pueden descartar o eliminar. Identificarlas nos permite invertir tiempo en alcanzar nuestras metas reales. 
  1. Redefine el éxito:

Lo mejor para algunos no es lo mejor para otros, pueden existir creencias limitantes inconscientes que te impidan lograr tus objetivos de forma más “rápida”, sin embargo, aprender día a día de tus aciertos y errores, logrará llevarte más lejos. Pregúntate, ¿que es el éxito para mi? 

Diseñar tu propia estrategia es un arte ya que creas posibles soluciones, haciéndonos las preguntas correctas, ya que formular correctamente la estrategia puede ser más importante que crear una solución. Diseñar e implementar una estrategia exitosa es una tarea que no termina nunca, para triunfar día a día, se deberá implementar una estrategia de forma constante. 

“El método del estratega es simplemente cuestionar los supuestos existentes con una sola pregunta: ¿por qué? y hacerles esta pregunta sin descanso a los que tienen la responsabilidad por la manera actual de hacer las cosas hasta que se aburran.” 

— Kenichi Ohmae, The Mind of the Strategist: The Art of Japanese Business “

 

Finalmente, para maximizar nuestra capacidad de producción, es fundamental seguir las siguientes reglas:

  1. Compromiso y continuidad: no es lo mismo “trabajar” que “intentar trabajar”. Debemos respetar el compromiso de finalizar tareas. Nuestro cerebro rinde mejor con continuidad, por lo que debemos evitar distracciones voluntarias e involuntarias.
  2. Respeto al tiempo ajeno: al minimizar interrupciones, estableciendo reuniones de trabajo con antelación y evitando la improvisación brinda estabilidad de organización en tiempos de acción.
  3. Autoconocimiento: conocer nuestras fortalezas y debilidades es crucial, por ello es importante realizar tareas complejas durante momentos de máximo rendimiento, y dejar las tareas mecánicas para cuando nuestra capacidad disminuye.
  4. Optimización de tiempos muertos: podemos aprovechar este tiempo jugando para aprender, leyendo, o viendo información de valor que nos brinde un enriquecimiento cultural. 
  5. Registro de actividades diarias: llevar un registro de nuestras tareas es valioso, ya que nos permite evaluar si estamos trabajando según lo planeado. Prioricemos los resultados obtenidos sobre las horas invertidas.
  6. Equilibrio de vida: descansar física y psicológicamente es esencial, dormir entre siete y nueve horas diarias, y realizar actividades alejadas del trabajo, nos brindará un cambio total de paradigmas, y cuándo volvamos a laborar, tendremos más ideas para implementar.
  7. Enfrentar problemas complejos: podemos desarrollar tareas complejas en fases para estimular el subconsciente, y fomentar la creatividad.

Todos los días aprende, trabaja, y sé feliz. 

 

 

 

 

 

Crear una lista organizada nos brinda estructura mental y paz al final de día al saber puntualmente las tareas que hemos cumplido. Existen aplicaciones que nos permiten crearlas, entre ellas se encuentran: tareas de Outlook, To-Do de Microsoft, Me+ (planificador diario), Google tasks, entre otras. El método POSEC de gestión del tiempo se basa en la teoría de Abraham Maslow sobre la jerarquía de las necesidades.

Dwight Eisenhower desarrolló un método de gestión del tiempo conocido como la “Caja o Matriz de Eisenhower“. Y en contraste con otros enfoques, esta metodología, prioriza actividades según su importancia. Eisenhower aplicó este método para mantener su productividad a lo largo de semanas, meses e incluso años, mientras lideraba programas clave como el desarrollo del Sistema Interestatal de Autopistas y la exploración espacial a través de la NASA. Sus habilidades para gestionar el tiempo, y mantenerse enfocado en objetivos claros es un ejemplo inspirador para aquellos que buscan optimizar su productividad y lograr resultados significativos. 

 

El método de la “Matriz de Eisenhower”, nos enseña a clasificar las tareas en cuatro cuadrantes:

  1. Urgente e importante: son tareas que requieren acción inmediata. sin embargo, trabajar constantemente bajo presión puede generar estrés. Por lo tanto, se recomienda no saturar este cuadrante con demasiadas tareas.
  2. Importante, pero no urgente: son tareas significativas, pero que no necesita atención inmediata. Aplica la regla de Pareto: el 80% de nuestros resultados proviene del 20% de nuestras actividades.
  3. Urgente, pero no importante: son tareas que pueden delegarse a otras personas, o también, puede que ya  hayan sido delegadas a nosotros. Es importante reducir el tiempo dedicado a ellas para no descuidar nuestras metas principales. Aprender a decir ‘no’ es fundamental.
  4. Ni urgente ni importante: son tareas que se pueden descartar o eliminar. Identificarlas nos permite invertir tiempo en alcanzar nuestras metas reales. 
  1. Redefine el éxito:

Lo mejor para algunos no es lo mejor para otros, pueden existir creencias limitantes inconscientes que te impidan lograr tus objetivos de forma más “rápida”, sin embargo, aprender día a día de tus aciertos y errores, logrará llevarte más lejos. Pregúntate, ¿que es el éxito para mi? 

Diseñar tu propia estrategia es un arte ya que creas posibles soluciones, haciéndonos las preguntas correctas, ya que formular correctamente la estrategia puede ser más importante que crear una solución. Diseñar e implementar una estrategia exitosa es una tarea que no termina nunca, para triunfar día a día, se deberá implementar una estrategia de forma constante. 

“El método del estratega es simplemente cuestionar los supuestos existentes con una sola pregunta: ¿por qué? y hacerles esta pregunta sin descanso a los que tienen la responsabilidad por la manera actual de hacer las cosas hasta que se aburran.” 

— Kenichi Ohmae, The Mind of the Strategist: The Art of Japanese Business “

 

Finalmente, para maximizar nuestra capacidad de producción, es fundamental seguir las siguientes reglas:

  1. Compromiso y continuidad: no es lo mismo “trabajar” que “intentar trabajar”. Debemos respetar el compromiso de finalizar tareas. Nuestro cerebro rinde mejor con continuidad, por lo que debemos evitar distracciones voluntarias e involuntarias.
  2. Respeto al tiempo ajeno: al minimizar interrupciones, estableciendo reuniones de trabajo con antelación y evitando la improvisación brinda estabilidad de organización en tiempos de acción.
  3. Autoconocimiento: conocer nuestras fortalezas y debilidades es crucial, por ello es importante realizar tareas complejas durante momentos de máximo rendimiento, y dejar las tareas mecánicas para cuando nuestra capacidad disminuye.
  4. Optimización de tiempos muertos: podemos aprovechar este tiempo jugando para aprender, leyendo, o viendo información de valor que nos brinde un enriquecimiento cultural. 
  5. Registro de actividades diarias: llevar un registro de nuestras tareas es valioso, ya que nos permite evaluar si estamos trabajando según lo planeado. Prioricemos los resultados obtenidos sobre las horas invertidas.
  6. Equilibrio de vida: descansar física y psicológicamente es esencial, dormir entre siete y nueve horas diarias, y realizar actividades alejadas del trabajo, nos brindará un cambio total de paradigmas, y cuándo volvamos a laborar, tendremos más ideas para implementar.
  7. Enfrentar problemas complejos: podemos desarrollar tareas complejas en fases para estimular el subconsciente, y fomentar la creatividad.

Todos los días aprende, trabaja, y sé feliz. 

 

 

 

 

 

El compromiso de los colaboradores

El compromiso de los colaboradores

Noticias / GEN.iality

EL COMPROMISO DE LOS COLABORADORES

EL COMPROMISO DE
LOS COLABORADORES

Última Actualización 15 Jun, 2024

Tiempo de lectura: 7 min.

Lina Paola Bonilla

El mundo de las organizaciones es un pasadizo con entradas y salidas, por eso, a continuación, sin restricción del año de publicación del Informe de Tendencias globales del Compromiso de los Empleados publicado por Aon Hewitt (Inc) en 2016, vamos a navegar sunuosamente por algunas de sus consideraciones para empezar y/o continuar aprendiendo sobre lo realmente importante en las organizaciones… y en el caso de hoy, hablaremos del compromiso…

¿Qué es el compromiso y cómo se expresa en mí empresa?

Antes que nada, el compromiso de los empleados es considerado como el nivel de inversión psicológica del empleado en su organización, es un proceso individual, este es un de los primeros pasos para generar una cultura de compromiso. No se debe asociar con percepciones de felicidad o satisfacción laboral.De acuerdo con el Modelo de Compromiso de Aon Hewitt determinado por:

IMPULSORES: marca, liderazgo, desempeño, prácticas de la compañía, necesidades básicas, trabajo.

RESULTADOS DE COMPROMISO: hablar, permanecer, contribuir.

RESULTADOS DE NEGOCIO: Talento, operacional, cliente, financiero.

Con base en los anteriores criterios, para el 2015, se identificó que el 59 % de los empleados eran los principales propulsores del compromiso, con una variación entre diferentes regiones del mundo: América del Norte (65 %), América Latina (72 %), África (59 %), Europa (60 %) y Asia Pacífico (65 %), es decir, que continua en crecimiento, aunque predomina la inestabilidad de las organizaciones. “El incremento en el compromiso de los empleados en Asia es una gran señal. Las organizaciones asiáticas necesitan tener una fuerza laboral altamente comprometida y productiva para tener acceso a las oportunidades de crecimiento que existen. Con una tasa de crecimiento regional de 5% por año hasta el 2020, las organizaciones necesitan empleados que sean fuertes promotores de la marca, comprometidos con la organización y dispuestos a realizar su mayor esfuerzo” Hickey, S. (2016).

En relación con Estados Unidos, según Andrey, T. la tendencia se dirige a que el personal tenga una experiencia laboral más atractiva y emocional, además de que se continúe con el impulso de generar productividad y rentabilidad. 

En paralelo, en Colombia, se puede comparar con países como Venezuela y China, quienes aumentaron 8 puntos en la medición de compromiso general para el 2016, sin embargo, Filipinas creció notablemente pasando de 62 % a 75 %, todo ello, teniendo en cuenta que excepto China, los países incluidos en este párrafo son organizaciones pequeñas en la escala global. 

“China tiene la segunda economía y la fuerza laboral más grande del mundo. Ver un gran aumento en el compromiso es sorprendente”.

De acuerdo con el informe Aon Hewitt (2016), independientemente de que hayan tiempos de inestabilidad, todos los líderes organizacionales están llamados a “escuchar continuamente”, lo cual redundan en una grandiosa oportunidad para obtener retroalimentación y tomar acciones con base en la experiencia del empleado, ello operativizando en: 

Acompañar el proceso de vinculación de los empleados o colaboradores nuevos.

Generar conversaciones documentadas con una frecuencia estimada (mensuales o trimestrales), gradualmente están en desuso las anuales. 

Diseñar encuestas de salida y la disposición de volver a ser contratado nuevamente en un futuro. 

Finalmente, extraído literalmente del informe…

“Hay preocupación fuera del control de la alta gerencia. Lo que se puede controlar e influir con apropiado esfuerzo es cómo los empleados se presentan al trabajo y cuán efectivamente están capacitados para realizar su trabajo. Esa es una de las principales razones por las que una organización que valora a sus empleados como su activo más importante está creando estrategias de “escuchar continuamente,” para así poder tener un mejor entendimiento de la experiencia del empleado desde su contratación hasta su salida”.

Y es que, aunque una cita muchas veces sea “lejana”, no quiere decir que no aporte y no nos abra los ojos…

REFERENCIAS

Aon Hewitt (Inc). (2016). Tendencias globales del Compromiso de los Empleados 2016

WEBGRAFÍA

https://www.freepik.com/free-photo/group-people-working-out-business-plan-office_5495105.htm#query=compromiso&position=5&from_view=search 

Te apoyamos haciendo de tu capacitación empresarial un proceso divertido, efectivo y fácil de recordar.

Open chat
GEN.iality
¡Bienvenido a GENIALITY!

¿Necesitas información?