¿Alguna vez has pensado en la razón por la cuál algunas personas parecen contar con más tiempo en su día a día que otras?, aunque todos contamos con 24 horas al día, la razón de esto se debe a contar con un excelente manejo del tiempo, ¿crees que puede ser retador debido a hábitos estructurados?, el cerebro cuenta con la capacidad de neuro plasticidad (capacidad del sistema nervioso de modificarse, mediante el cual las neuronas consiguen aumentar sus conexiones con las otras neuronas de forma estable a consecuencia de la experiencia, aprendizaje, estimulación sensorial y cognitiva) para crear nuevos hábitos positivos, logrando así una eficiente implementación del tiempo. A continuación te compartiremos 5 estrategias que te ayudarán reducir tiempo “muertos” y lograr objetivos personales y organizacionales:

 

 1.Procrastinar bien, y ser proactivos:

Puede sonar curioso, sin embargo, existe la procrastinación estructurada, la cuál indica que no solamente la palabra “procrastinación” debe ser visto como algo negativo. Este pensamiento, de acuerdo con el profesor y filósofo de la universidad de Standford, John Perry, es una estrategia que convierte a los procrastinadores en seres humanos efectivos 

La procrastinación estructurada significa organizar la estructura de las tareas que tenemos que hacer de tal manera que exploten este hecho. – John Perry

John Perry menciona que la procrastinación puede verse desde una perspectiva de desarrollo de habilidades, en la medida en que como procrastinadores conscientes y estructurados durante el acto de evadir una responsabilidad principal, desarrollaremos un sinnúmero de actividades igualmente provechosas que progresivamente aportarán a la sociedad. En la sociedad actual, muchos jóvenes y niños cuentan con déficit de atención debido a una cultura altamente estimulante, sin embargo, el aburrimiento también trae consigo funciones útiles como ser un catalizador de creatividad, brindando una herramienta poderosa y motivadora para nuestras vidas.  “Pasar una semana sin apenas cobertura telefónica y ninguna tecnología fue el mayor lujo que podía esperar” – Mariella Frostrup. 

2. Crea una lista de tareas y notas:

Crear una lista organizada nos brinda estructura mental y paz al final de día al saber puntualmente las tareas que hemos cumplido. Existen aplicaciones que nos permiten crearlas, entre ellas se encuentran: tareas de Outlook, To-Do de Microsoft, Me+ (planificador diario), Google tasks, entre otras. El método POSEC de gestión del tiempo se basa en la teoría de Abraham Maslow sobre la jerarquía de las necesidades.

Dwight Eisenhower desarrolló un método de gestión del tiempo conocido como la “Caja o Matriz de Eisenhower“. Y en contraste con otros enfoques, esta metodología, prioriza actividades según su importancia. Eisenhower aplicó este método para mantener su productividad a lo largo de semanas, meses e incluso años, mientras lideraba programas clave como el desarrollo del Sistema Interestatal de Autopistas y la exploración espacial a través de la NASA. Sus habilidades para gestionar el tiempo, y mantenerse enfocado en objetivos claros es un ejemplo inspirador para aquellos que buscan optimizar su productividad y lograr resultados significativos. 

 

El método de la “Matriz de Eisenhower”, nos enseña a clasificar las tareas en cuatro cuadrantes:

  1. Urgente e importante: son tareas que requieren acción inmediata. sin embargo, trabajar constantemente bajo presión puede generar estrés. Por lo tanto, se recomienda no saturar este cuadrante con demasiadas tareas.
  2. Importante, pero no urgente: son tareas significativas, pero que no necesita atención inmediata. Aplica la regla de Pareto: el 80% de nuestros resultados proviene del 20% de nuestras actividades.
  3. Urgente, pero no importante: son tareas que pueden delegarse a otras personas, o también, puede que ya  hayan sido delegadas a nosotros. Es importante reducir el tiempo dedicado a ellas para no descuidar nuestras metas principales. Aprender a decir ‘no’ es fundamental.
  4. Ni urgente ni importante: son tareas que se pueden descartar o eliminar. Identificarlas nos permite invertir tiempo en alcanzar nuestras metas reales. 
  1. Redefine el éxito:

Lo mejor para algunos no es lo mejor para otros, pueden existir creencias limitantes inconscientes que te impidan lograr tus objetivos de forma más “rápida”, sin embargo, aprender día a día de tus aciertos y errores, logrará llevarte más lejos. Pregúntate, ¿que es el éxito para mi? 

Diseñar tu propia estrategia es un arte ya que creas posibles soluciones, haciéndonos las preguntas correctas, ya que formular correctamente la estrategia puede ser más importante que crear una solución. Diseñar e implementar una estrategia exitosa es una tarea que no termina nunca, para triunfar día a día, se deberá implementar una estrategia de forma constante. 

“El método del estratega es simplemente cuestionar los supuestos existentes con una sola pregunta: ¿por qué? y hacerles esta pregunta sin descanso a los que tienen la responsabilidad por la manera actual de hacer las cosas hasta que se aburran.” 

— Kenichi Ohmae, The Mind of the Strategist: The Art of Japanese Business “

 

Finalmente, para maximizar nuestra capacidad de producción, es fundamental seguir las siguientes reglas:

  1. Compromiso y continuidad: no es lo mismo “trabajar” que “intentar trabajar”. Debemos respetar el compromiso de finalizar tareas. Nuestro cerebro rinde mejor con continuidad, por lo que debemos evitar distracciones voluntarias e involuntarias.
  2. Respeto al tiempo ajeno: al minimizar interrupciones, estableciendo reuniones de trabajo con antelación y evitando la improvisación brinda estabilidad de organización en tiempos de acción.
  3. Autoconocimiento: conocer nuestras fortalezas y debilidades es crucial, por ello es importante realizar tareas complejas durante momentos de máximo rendimiento, y dejar las tareas mecánicas para cuando nuestra capacidad disminuye.
  4. Optimización de tiempos muertos: podemos aprovechar este tiempo jugando para aprender, leyendo, o viendo información de valor que nos brinde un enriquecimiento cultural. 
  5. Registro de actividades diarias: llevar un registro de nuestras tareas es valioso, ya que nos permite evaluar si estamos trabajando según lo planeado. Prioricemos los resultados obtenidos sobre las horas invertidas.
  6. Equilibrio de vida: descansar física y psicológicamente es esencial, dormir entre siete y nueve horas diarias, y realizar actividades alejadas del trabajo, nos brindará un cambio total de paradigmas, y cuándo volvamos a laborar, tendremos más ideas para implementar.
  7. Enfrentar problemas complejos: podemos desarrollar tareas complejas en fases para estimular el subconsciente, y fomentar la creatividad.

Todos los días aprende, trabaja, y sé feliz. 

 

 

 

 

 

Crear una lista organizada nos brinda estructura mental y paz al final de día al saber puntualmente las tareas que hemos cumplido. Existen aplicaciones que nos permiten crearlas, entre ellas se encuentran: tareas de Outlook, To-Do de Microsoft, Me+ (planificador diario), Google tasks, entre otras. El método POSEC de gestión del tiempo se basa en la teoría de Abraham Maslow sobre la jerarquía de las necesidades.

Dwight Eisenhower desarrolló un método de gestión del tiempo conocido como la “Caja o Matriz de Eisenhower“. Y en contraste con otros enfoques, esta metodología, prioriza actividades según su importancia. Eisenhower aplicó este método para mantener su productividad a lo largo de semanas, meses e incluso años, mientras lideraba programas clave como el desarrollo del Sistema Interestatal de Autopistas y la exploración espacial a través de la NASA. Sus habilidades para gestionar el tiempo, y mantenerse enfocado en objetivos claros es un ejemplo inspirador para aquellos que buscan optimizar su productividad y lograr resultados significativos. 

 

El método de la “Matriz de Eisenhower”, nos enseña a clasificar las tareas en cuatro cuadrantes:

  1. Urgente e importante: son tareas que requieren acción inmediata. sin embargo, trabajar constantemente bajo presión puede generar estrés. Por lo tanto, se recomienda no saturar este cuadrante con demasiadas tareas.
  2. Importante, pero no urgente: son tareas significativas, pero que no necesita atención inmediata. Aplica la regla de Pareto: el 80% de nuestros resultados proviene del 20% de nuestras actividades.
  3. Urgente, pero no importante: son tareas que pueden delegarse a otras personas, o también, puede que ya  hayan sido delegadas a nosotros. Es importante reducir el tiempo dedicado a ellas para no descuidar nuestras metas principales. Aprender a decir ‘no’ es fundamental.
  4. Ni urgente ni importante: son tareas que se pueden descartar o eliminar. Identificarlas nos permite invertir tiempo en alcanzar nuestras metas reales. 
  1. Redefine el éxito:

Lo mejor para algunos no es lo mejor para otros, pueden existir creencias limitantes inconscientes que te impidan lograr tus objetivos de forma más “rápida”, sin embargo, aprender día a día de tus aciertos y errores, logrará llevarte más lejos. Pregúntate, ¿que es el éxito para mi? 

Diseñar tu propia estrategia es un arte ya que creas posibles soluciones, haciéndonos las preguntas correctas, ya que formular correctamente la estrategia puede ser más importante que crear una solución. Diseñar e implementar una estrategia exitosa es una tarea que no termina nunca, para triunfar día a día, se deberá implementar una estrategia de forma constante. 

“El método del estratega es simplemente cuestionar los supuestos existentes con una sola pregunta: ¿por qué? y hacerles esta pregunta sin descanso a los que tienen la responsabilidad por la manera actual de hacer las cosas hasta que se aburran.” 

— Kenichi Ohmae, The Mind of the Strategist: The Art of Japanese Business “

 

Finalmente, para maximizar nuestra capacidad de producción, es fundamental seguir las siguientes reglas:

  1. Compromiso y continuidad: no es lo mismo “trabajar” que “intentar trabajar”. Debemos respetar el compromiso de finalizar tareas. Nuestro cerebro rinde mejor con continuidad, por lo que debemos evitar distracciones voluntarias e involuntarias.
  2. Respeto al tiempo ajeno: al minimizar interrupciones, estableciendo reuniones de trabajo con antelación y evitando la improvisación brinda estabilidad de organización en tiempos de acción.
  3. Autoconocimiento: conocer nuestras fortalezas y debilidades es crucial, por ello es importante realizar tareas complejas durante momentos de máximo rendimiento, y dejar las tareas mecánicas para cuando nuestra capacidad disminuye.
  4. Optimización de tiempos muertos: podemos aprovechar este tiempo jugando para aprender, leyendo, o viendo información de valor que nos brinde un enriquecimiento cultural. 
  5. Registro de actividades diarias: llevar un registro de nuestras tareas es valioso, ya que nos permite evaluar si estamos trabajando según lo planeado. Prioricemos los resultados obtenidos sobre las horas invertidas.
  6. Equilibrio de vida: descansar física y psicológicamente es esencial, dormir entre siete y nueve horas diarias, y realizar actividades alejadas del trabajo, nos brindará un cambio total de paradigmas, y cuándo volvamos a laborar, tendremos más ideas para implementar.
  7. Enfrentar problemas complejos: podemos desarrollar tareas complejas en fases para estimular el subconsciente, y fomentar la creatividad.

Todos los días aprende, trabaja, y sé feliz. 

 

 

 

 

 

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